Y es que en el fondo, todo es mentira,
pero no queremos que así sea.
Entonces,
cerramos los ojos, porque en el fondo, no queremos ver,
nos tapamos los oídos, porque en el fondo, no queremos oír,
ocupamos nuestra mente, porque en el fondo, tampoco queremos entender que pasa.
Y aunque en el fondo, todo sea una farsa,
nos encanta vivirla tal cuál,
odiamos que nos despierten de ese sueño.
Nos indignamos cuando descubrimos la verdad.
Aunque tengamos pistas,
aunque algo siempre se escape, algo que nos deja entrever lo que sucede, en el fondo.
Y lo vemos, y nos lo negamos, una y otra y otra vez, hasta que de tanto mentirnos, acabamos por creernos esas mentiras,
porque, en el fondo, todos somos mentirosos, y todos somos inocentes.
Y en el fondo, todo termina, porque tiene que ser así, para dejar de ser mentirosos e inocentes.
Para no auto-engañarnos, o dejar que nos engañen, para no engañar, en el fondo.
Y porque todo caduca.
Porque llega un momento en el que de tanto cerrar los ojos, te quedas ciego, de tanto taparte los oídos te quedas sordo, y de tanto ocupar la mente, te quedas tonto.
Pero ¿y si decides abrir los ojos, destaparte los oídos, e intentas entender?;
tranquilo, puedes superarlo, porque en el fondo
Todos somos unos luchadores.
Y aunque en el fondo, te lo esperabas, al final acabas sorprendido.
Si todo esto está en el fondo.
¿Qué queda a la vista, en la superficie?
Una gran cantidad de irrelevancias, contradicciones y situaciones absurdas.
viernes 29 de enero de 2010
domingo 17 de enero de 2010
De película
Esta noche he estado viendo la típica película cómico-romántica americana... de esas que, bueno, el argumento deja bastante que desear, te hacen pensar poco o nada un día normal, y si tienes un día emotivo-reflexivo, te hacen pensar 10 minutos a lo sumo.
¿Qué hace que una persona se decida a enamorarse de otra? porque a fin de cuentas es una decisión en la medida de lo posible, pues casi siempre se le puede poner solución antes de que sea imposible. Pues ni idea, y dudo que nadie lo sepa, suele decirse que el ser humano es auto-destructivo por naturaleza, debe ser eso, el gusto de complicarse y sufrir por gusto durante algún tiempo, suerte que hay heridas que, aunque tardan en curarse, acaban por hacerlo. Sin embargo, todas esas heridas son previamente compensadas con creces a lo largo de ese proceso de enamoramiento. Hay momentos que sólo se viven cuando estás enamorado, uno piensa y repiensa, y en el fondo, todos sabemos que, un "desenamoramiento" es triste, muy triste; pero mucho más triste sería no haberse enamorado. Momentos como pasear de noche agarrados de la mano, ese cigarro a medias, esos besos y caricias, esa sensación de plenitud estando juntos y la de vacío separados, esas miradas furtivas y fugaces, y esos pequeños detalles, sobre todo los pequeños detalles. Qué triste sería no haber vivido esos momentos, que triste no haberlos vivido sin ti, que triste no volverlos a vivir contigo.
El tiempo y la distancia, los mayores enemigos, la distancia enfría, y el tiempo permite el olvido, y en un momento la mente se confunde y alguien te da el cambiazo, y el que sufre... el objeto del cambiazo por supuesto, pero no es el tema a tratar.
A fin de cuentas, la película acababa bien, es lo que tienen las películas americanas, si Almodóvar hubiese estado ahí, alguna prostituta transexual se habría muerto de Sida, mientras el protagonista se fuga con un tío y la chica se queda triste, sola y cocinando una tortilla de patatas, por ejemplo...
Así que pongamos una nota a lo americano en estas tonterías tecleadas a las 6 de la mañana, y voy a escribir lo que de verdad ansío, que es sin duda, poder pasear contigo durante muchos años, hasta que al taca-taca haya que cambiarle las ruedas, escuchar a Chenoa hasta que se quede calva (aunque creo que no le queda mucho), ver muchos atardeceres y muchos amaneceres abrazados en la misma cama, fumarnos todos los cigarros a medias que nuestros pulmones nos permitan, y que me des motivos para escribir tonterías romanticonas, pastelosas y edulcoradas (horteradas y cursiladas, a fin de cuentas, es lo que hay, cuando uno se enamora, hace y dice tonterías) durante mucho tiempo.
Y aunque en América lo que prima son los finales felices, vamos a olvidar por un momento que estamos en España (con Almodóvar y cia.) y vamos a dejarnos llevar por la glucosa en vena (al menos mientras no te des cuenta de que en realidad no soy ni tan guapo, ni tan listo, ni tan bueno, ni tan simpático, ni tan cariñoso, ni tan ingenioso, ni tan gracioso, ni tan todas esas cosas que parecen verse mientras se quiere, o no vaya a ser que te hayan hipnotizado como al de "Amor ciego" (con final feliz como en la peli si puede ser)).
The End (???)
¿Qué hace que una persona se decida a enamorarse de otra? porque a fin de cuentas es una decisión en la medida de lo posible, pues casi siempre se le puede poner solución antes de que sea imposible. Pues ni idea, y dudo que nadie lo sepa, suele decirse que el ser humano es auto-destructivo por naturaleza, debe ser eso, el gusto de complicarse y sufrir por gusto durante algún tiempo, suerte que hay heridas que, aunque tardan en curarse, acaban por hacerlo. Sin embargo, todas esas heridas son previamente compensadas con creces a lo largo de ese proceso de enamoramiento. Hay momentos que sólo se viven cuando estás enamorado, uno piensa y repiensa, y en el fondo, todos sabemos que, un "desenamoramiento" es triste, muy triste; pero mucho más triste sería no haberse enamorado. Momentos como pasear de noche agarrados de la mano, ese cigarro a medias, esos besos y caricias, esa sensación de plenitud estando juntos y la de vacío separados, esas miradas furtivas y fugaces, y esos pequeños detalles, sobre todo los pequeños detalles. Qué triste sería no haber vivido esos momentos, que triste no haberlos vivido sin ti, que triste no volverlos a vivir contigo.
El tiempo y la distancia, los mayores enemigos, la distancia enfría, y el tiempo permite el olvido, y en un momento la mente se confunde y alguien te da el cambiazo, y el que sufre... el objeto del cambiazo por supuesto, pero no es el tema a tratar.
A fin de cuentas, la película acababa bien, es lo que tienen las películas americanas, si Almodóvar hubiese estado ahí, alguna prostituta transexual se habría muerto de Sida, mientras el protagonista se fuga con un tío y la chica se queda triste, sola y cocinando una tortilla de patatas, por ejemplo...
Así que pongamos una nota a lo americano en estas tonterías tecleadas a las 6 de la mañana, y voy a escribir lo que de verdad ansío, que es sin duda, poder pasear contigo durante muchos años, hasta que al taca-taca haya que cambiarle las ruedas, escuchar a Chenoa hasta que se quede calva (aunque creo que no le queda mucho), ver muchos atardeceres y muchos amaneceres abrazados en la misma cama, fumarnos todos los cigarros a medias que nuestros pulmones nos permitan, y que me des motivos para escribir tonterías romanticonas, pastelosas y edulcoradas (horteradas y cursiladas, a fin de cuentas, es lo que hay, cuando uno se enamora, hace y dice tonterías) durante mucho tiempo.
Y aunque en América lo que prima son los finales felices, vamos a olvidar por un momento que estamos en España (con Almodóvar y cia.) y vamos a dejarnos llevar por la glucosa en vena (al menos mientras no te des cuenta de que en realidad no soy ni tan guapo, ni tan listo, ni tan bueno, ni tan simpático, ni tan cariñoso, ni tan ingenioso, ni tan gracioso, ni tan todas esas cosas que parecen verse mientras se quiere, o no vaya a ser que te hayan hipnotizado como al de "Amor ciego" (con final feliz como en la peli si puede ser)).
The End (???)
miércoles 16 de diciembre de 2009
Desvariando
Me gustaría explicar algo:
Casi nada de lo aquí escrito representa lo que es mi vida.
Elijo un tema y lo alargo, lo estiro, o lo encojo a mi antojo (con rima incluida), si bien es cierto que puede estar muy influenciado por mi humor de ese momento, pero no tiene porqué representar ni mis sentimientos ni mis emociones, a veces puede influir, eso es cierto. Pero si mi vida fuera tan triste como aquí la escribo, sin duda ya tendría motivos para suicidarme, aquí escribo lo que me preocupa realmente, pero enmascarado con otros temas.
Y poco más que decir por aquí, a ver que pasa más adelante.
Saludos
Casi nada de lo aquí escrito representa lo que es mi vida.
Elijo un tema y lo alargo, lo estiro, o lo encojo a mi antojo (con rima incluida), si bien es cierto que puede estar muy influenciado por mi humor de ese momento, pero no tiene porqué representar ni mis sentimientos ni mis emociones, a veces puede influir, eso es cierto. Pero si mi vida fuera tan triste como aquí la escribo, sin duda ya tendría motivos para suicidarme, aquí escribo lo que me preocupa realmente, pero enmascarado con otros temas.
Y poco más que decir por aquí, a ver que pasa más adelante.
Saludos
martes 15 de diciembre de 2009
Y esque no lo entiendo
Hay cosas que no entiendo, y no me atrevo a preguntar.
¿Porqué separarte de alguien a quien "en teoría" te gustaría ver todos los días (en teoría por supuesto) a la fuerza?
¿Soy el único que no puede ir a "su bola"?
Pues no, no puedo, tengo la puta manía de hacer las cosas siempre condicionado por algo.
¿Tengo que empezar a hacer las cosas como yo quiera sin pensar en los sentimientos de los demás?
¿Empiezo ya a ser egoísta?¿O tengo que esperar un poquito más?¿Cuánto más?
"Me voy, sí, me voy, además, me voy porque quiero, sin pensar en ti, sin pensar en lo mal que lo pasarás, sin pensar en nada, simplemente me voy porque quiero. Además, no necesito irme.
¿El motivo exacto? no lo se...".
No lo entiendo.
Y esto sí quiero entenderlo.
Quizá sea porque no me atrevo a preguntarlo.
En estos casos, ¿Sólo hay que decir adios? Porque a mi hasta luego, no me vale...
Aviso, estos han sido mis últimos actos de altruismo. Voy a ser egoísta, y voy a empezar ya. Ahora sólo estoy yo, y luego, si eso, vienen los demás. Voy a ponerme en el primer lugar que, a la fuerza, me han hecho merecer.
Se acabó querer a nadie más que a mi.
Voy a quererme como nadie lo ha hecho ni lo hará jamás.
Eso sí lo he aprendido ya, como yo me podría querer, no me quiere ni me querrá nadie, nunca, jamás.
¿Porqué separarte de alguien a quien "en teoría" te gustaría ver todos los días (en teoría por supuesto) a la fuerza?
¿Soy el único que no puede ir a "su bola"?
Pues no, no puedo, tengo la puta manía de hacer las cosas siempre condicionado por algo.
¿Tengo que empezar a hacer las cosas como yo quiera sin pensar en los sentimientos de los demás?
¿Empiezo ya a ser egoísta?¿O tengo que esperar un poquito más?¿Cuánto más?
"Me voy, sí, me voy, además, me voy porque quiero, sin pensar en ti, sin pensar en lo mal que lo pasarás, sin pensar en nada, simplemente me voy porque quiero. Además, no necesito irme.
¿El motivo exacto? no lo se...".
No lo entiendo.
Y esto sí quiero entenderlo.
Quizá sea porque no me atrevo a preguntarlo.
En estos casos, ¿Sólo hay que decir adios? Porque a mi hasta luego, no me vale...
Aviso, estos han sido mis últimos actos de altruismo. Voy a ser egoísta, y voy a empezar ya. Ahora sólo estoy yo, y luego, si eso, vienen los demás. Voy a ponerme en el primer lugar que, a la fuerza, me han hecho merecer.
Se acabó querer a nadie más que a mi.
Voy a quererme como nadie lo ha hecho ni lo hará jamás.
Eso sí lo he aprendido ya, como yo me podría querer, no me quiere ni me querrá nadie, nunca, jamás.
domingo 13 de diciembre de 2009
Noche 2
Otra vez igual, otra noche así.
Otra noche en la que todo se me baja al suelo, y solo me apetece llorar.
Otra noche sin ganas de nada.
Triste, sin motivos, sin saber porqué.
Quizá un café con un cigarro lo arregle, quizá una tila, quizá nada lo arregle.
Solo me apetece dormir y dormir, y despertar mañana.
Despertar, sin esta sensación de presión en el pecho, sin esta falta de algo que me come por dentro.
Levantarme, desayunar y mirarme al espejo diciéndome: "Hoy puede que seas feliz, aunque también puede que no".
Otro cigarro, ya va medio paquete, a este paso, me quedo sin tabaco en 3 horas.
Quizá tendría que dejar de fumar, puede que algún día lo intente, ahora mismo, no tengo ganas. Hoy fumaré por lo que no fumaré cuando lo deje, o cuando me muera, a saber.
Ahora se me han quitado las ganas hasta de escribir.
Otra noche en la que todo se me baja al suelo, y solo me apetece llorar.
Otra noche sin ganas de nada.
Triste, sin motivos, sin saber porqué.
Quizá un café con un cigarro lo arregle, quizá una tila, quizá nada lo arregle.
Solo me apetece dormir y dormir, y despertar mañana.
Despertar, sin esta sensación de presión en el pecho, sin esta falta de algo que me come por dentro.
Levantarme, desayunar y mirarme al espejo diciéndome: "Hoy puede que seas feliz, aunque también puede que no".
Otro cigarro, ya va medio paquete, a este paso, me quedo sin tabaco en 3 horas.
Quizá tendría que dejar de fumar, puede que algún día lo intente, ahora mismo, no tengo ganas. Hoy fumaré por lo que no fumaré cuando lo deje, o cuando me muera, a saber.
Ahora se me han quitado las ganas hasta de escribir.
martes 8 de diciembre de 2009
Visita número 300
Lo borré y lo recuperé en menos de una semana, ¿Porqué?
Iba a ser definitivo, iba a borrarlo del todo, pero alguien me dijo que si estaba tonto, que por qué iba a hacer eso.
Y lo ha hecho resucitar, como ha hecho resucitar tantas y tantas cosas en mi vida.
Gracias por hacer que cada día de mi vida sea diferente.
Gracias por estar ahí.
Gracias por escucharme.
Gracias por dejar que te escuche.
Gracias por hacer que cada canción me recuerde a ti.
Gracias por hacerme saber que no estoy sólo.
Gracias por no dejar que nunca me sienta sólo.
¡Muchas gracias por todo!
Estas palabras, como muchas que ya he escrito, y otras muchas que quedan por escribir, te las debo a ti.
Iba a ser definitivo, iba a borrarlo del todo, pero alguien me dijo que si estaba tonto, que por qué iba a hacer eso.
Y lo ha hecho resucitar, como ha hecho resucitar tantas y tantas cosas en mi vida.
Gracias por hacer que cada día de mi vida sea diferente.
Gracias por estar ahí.
Gracias por escucharme.
Gracias por dejar que te escuche.
Gracias por hacer que cada canción me recuerde a ti.
Gracias por hacerme saber que no estoy sólo.
Gracias por no dejar que nunca me sienta sólo.
¡Muchas gracias por todo!
Estas palabras, como muchas que ya he escrito, y otras muchas que quedan por escribir, te las debo a ti.
jueves 19 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)